martes, 3 de noviembre de 2026


Del otro lado de la puerta que no abre

Carlos M Ruiz P.

Hay una escena que conocemos bien. Un ascensor se detiene entre dos pisos, y en cuestión de minutos el chat de WhatsApp se llena de mensajes. Un día sin agua y la conversación se enciende. Una puerta que no cierra y alguien pregunta, con razón y con prisa, qué está haciendo la Junta.

Queremos empezar diciendo algo importante: tienen derecho a preguntar. Un edificio que funciona es lo que todos queremos, y el reclamo, cuando es respetuoso, es una forma de cuidar lo que es de todos. No venimos a pedir que dejen de exigir.

Venimos a contarles lo que se siente del otro lado.

Somos propietarios, igual que ustedes…

Rosario, Kenelma, Marisol y yo como alguien que colabora desde mi teclado,  no llegamos a la Junta desde afuera. Vivimos aquí. Pagamos el mismo condominio, subimos las mismas escaleras cuando el ascensor falla y también nos quedamos sin agua. Cuando algo se daña, nos afecta igual que a cualquiera.

La diferencia es que, además de vivirlo, nos toca resolverlo. Rosario mantiene informada a la comunidad, es el motor que mueve esta máquina, va de compras, se entiende con los contratistas, supervisa, manda comunicados, es la líder incanzable que nos guía.  Kenelma se ocupa de las compras, la logística y la supervisión del trabajador residencial. Marisol y yo llevamos las finanzas y las redes. Cada quien con su tarea, buscando hacer las cosas lo mejor posible.

Lo que hacemos y casi nunca se ve

Cada mes publicamos el análisis financiero, con lo que entró, lo que salió, los proyectos terminados y los que vienen. Publicamos también las facturas con sus comprobantes bancarios, porque creemos que la transparencia no es un favor sino una obligación. Escribimos artículos en el blog pensando en que sean útiles e interesantes.

Y lo decimos sin amargura: ese trabajo se hace en silencio. Las visitas al blog aparecen en las estadísticas, pero los comentarios no llegan. Cuando se logra una mejora, rara vez se menciona. Cuando falla algo, en cambio, la respuesta es inmediata.

Venezuela no ayuda, y lo sabemos todos

Administrar un edificio en un país donde los servicios públicos son inestables es pelear con una cancha inclinada. El racionamiento de agua, los horarios, las interrupciones del servicio no son capricho de la Junta ni decisiones que tomemos a la ligera. Son consecuencias de una realidad que nos supera a todos, y que intentamos manejar de la forma menos dolorosa posible. Es posible que no se pueda complacer a algunos debido al conocimiento del área, pero es que así debe se, cuando complaces a unos otros quedan inconformes.

Entendemos el cansancio, porque también lo sentimos. Pero convertir cada limitación en un drama, o cada falla en una falta de la Junta, no resuelve el problema. Solo desgasta a quienes intentan resolverlo. 

Lo que nos pesa de verdad

Lo más difícil no es el trabajo, sino el silencio. Sabemos que hay vecinos que están coforme con lo que hacemos. Los sentimos, nos lo han dicho en privado, nos han dado una palmada en el pasillo. Pero cuando en el chat alguien lanza una crítica injusta, casi nadie responde. Preferimos callar para evitar conflictos, y ese silencio, aunque nazca de la prudencia, deja solo a quien está dando la cara.

Nos gustaría que cuando una crítica sea injusta, alguien se atreva a decir con respeto: «Esto no es así, miren lo que se ha hecho». Y que cuando algo se haga bien, se diga también. Un «gracias» o un «bien hecho» cuesta poco y rinde mucho.

Una invitación

Esto no es un reclamo, es una invitación a mirar la comunidad como lo que es: un proyecto compartido. Un edificio no se sostiene con cuatro personas en una Junta, sino con muchas manos pequeñas: la que paga a tiempo, la que cuida el área común, la que avisa con calma cuando algo falla, la que comenta, la que agradece, la que defiende.

No les pedimos que dejen de opinar ni que nos aplaudan sin razón. Les pedimos equilibrio: que la misma energía con que se señala lo que falta se use también para reconocer lo que se logra, al fin y al cabo los logros son de todos.  Y si quieren ayudar más, la puerta de la Junta siempre estará  abierta. Siempre habrá una tarea para quien quiera sumarse.

Y claro que seguiremos haciendo nuestro trabajo con el mismo compromiso, porque creemos en esta comunidad. Pero haremos mejor ese trabajo si nos sentimos acompañados y no solo evaluados.

Gracias a quienes ya lo hacen. Y a quienes todavía no se han animado: este blog tiene un espacio para comentarios, y cada palabra de ustedes nos importa.

Con aprecio,
La Junta de Condominio de Residencias El Clavel
Rosario, Kenelma, Marisol y Carlos

 


viernes, 30 de octubre de 2026

 Residencias El Clavel 

Resumen financiero de octubre 2026 

Gastos comunes, estado de la cobranza y recaudación de la reparación del ascensor par. Cifras en bolívares (Bs) y dólares (US$) según los registros de la administración. 

TOTAL GASTOS

INDICE SOLVENCIA (0 A 3 RECIBOS)

RECAUDADO REPARACIÓN ASCENSOR PAR

Bs. 2.197.722,14

$ 1.897,97

55 de 62 aptos

90.3%

$ 3.395

70% de la meta de $3500 de inicial

 

1. Gastos de octubre 

El total de gastos comunes del mes fue de Bs 1.997.929,49 (US$ 1.725,43). Con el 10% de fondo de reserva (Bs 199.792,95), el monto total a repartir entre los propietarios es de Bs 2.197.722,44 (US$ 1.897,97). Las provisiones de noviembre y la reparación del gabinete del gas (Bs 354.920,00) concentran la mayor parte del gasto. 


 ategoría s % d total 

Las Provisiones se hacen debido a que el conbdominio no se cobra en un 100% es necesario mantener fondos para el mes entrante de esa manera contablemente se cubreb ciertos gastos primarios de noviembre 718.577,10 36,0% Mantenimiento y reparaciones 617.042,60 30,9% Servicios públicos (agua y electricidad) 294.051,43 14,7% Compras y otros 160.565,54 8,0% Ascensores (mantenimiento, reparación, repuestos) 133.316,90 6,7% Gastos administrativos e IVA 74.375,92 3,7% Total gastos comunes 1.997.929,49 100,0% Fondo de reserva (10%) 199.792,95 

Total general a repartir 2.197.722,44

 

Detalle de gastos del mes 

Provisión servicio de vigilancia noviembre 477,00$   Bs. 385.125,03.  Provisión servicio de limpieza (Sr. Jaime Marchán) noviembre $ 250,00 Bs. 201.847,50 Provisión electricidad áreas comunes (noviembre) $8,00  Bs. 6.459,12 Provisión servicio de aseo sabados (Sr. Pedro Mier y Terán) (noviembre) $100,00 Bs. 80.739,00 Provisión mtto de bombas noviembre $55,00  Bs. 44.406,45 Pago servicio de Hidrocapital octubre $ 134,89  Bs. 244.974,30  Pago Corpoelec $ 50,70  Bs. 40.934,67 Pago Corpoelec,  áreas comunes $ 10,34 Bs. 8.142,46 Mantenimiento de puertas 50,00 40.369,50 Mantenimiento de áreas comunes 20,00 17.746,00 Limpieza de tanques auxiliares (caseta de vigilancia) 20,00 17.746,00 Limpieza de alcantarillas 12,50 11.091,25 Mantenimiento de ascensor impar 50,00 44.365,00 Reparación gabinete del gas 400,00 354.920,00 Cuota parte compra reflector area vigilancia — 39.073,60 Pago Jimmy Bonilla limpieza cuarto electricidad — 17.331,20 Compra cemento para la reparación tubo de agua externo — 10.500,00 Mantenimiento de bombas octubre — 53.746,55 Reparación ascensor par (sept) fact. 099 — 44.365,00 Compra de 4 bombillos ascensor impar — 18.000,00 Contribución a los obreros que tala del árbol — 40.000,00 Mantenimiento puertas más control del agua — 43.956,00 Compra 200 bolsas para la basura — 59.278,34 Suministro e instalación botones para las cabina ascensor par — 26.586,90 Pago frisado pared cuarto de basura fact. 037 (Sr. Juan Villegas) — 71.849,70 Gastos administrativos 75,00 64.960,00 I.V.A. 12,00 9.415,92 Total gastos comunes 1.725,43 1.997.929,49 Fondo de reserva (10%) 172,54 199.792,95 Total general 1.897,97 2.197.722,44 Los renglones sin importe en US$ fueron facturados directamente en bolívares. 

2. Estado de la cobranza 

Al corte del 28 de octubre de 2026 hay 117 recibos pendientes en 62 apartamentos, por US$ 6.956,07 (Bs 6.061.310,72). 56 apartamentos (90.3%) están solventes (0 a 3 recibos) y 6 (9.7%) son morosos (4 o más recibos). Estos 6 apartamentos concentran US$ 4.676,54, el 67.2% de la deuda total. 

Recibos


pendientes Apartamentos % del total Deuda US$ Deuda Bs 

Apartamentos % de aptos. % de la deuda (US$) 

Indice de Solventes (0–3 recibos)

Si tomamos el índice de solvencia como la cantidad de recibos entre 0 y 3 nos da un índice de solvencia de 90.32%

Apartamentos morosos 

102 ….29 recibos  $ 1.099,73  Bs. 958.271,73 Crónico

013…..20 recibos  $1.087,98   Bs. 948.033,13 Crónico

043…. 17 recibos  $ 1.306,97  Bs. 1.138.854,45  Crónico

113…. 10 recibos  $  486,07    Bs 423.546,82   Moderado

024 …. 8  recibos  $  371,07    Bs 323.339,27  Moderado

052  ….5  recibos   $ 324,72     Bs. 282.951,27 Moderado

Total ….. $ 89 4.676,54   Bs. 4.074.996,

TOTAL DE RECIBOS 117

SOLVENTES...... 38 (32,4%) ...... $ 1.521

MOROSOS .......  79 (67,2%) .....  $ 4.194

conclusión: tenemos 67.2% de nuestro fondo de reserva concentrado en  de 6 aptos 

Nota: la JDC ha conversado directamente con los propietarios de esos aptos, con algunos ha dado resultados, ya han comenzado a ponerse al día o al menos tenemos un compromiso firme de abonar su deuda. La JDC ha pasado cartas a esos propietarios (la pueden encontrar en la sección documentos de nuestro blog) 

 Nota: Esta deuda es de CONDOMINIOS POR COBRAR. ESTOS RECURSOS CONDFORMAN EL FONDO DE RESERVA DEL EDIFICIO …..

LA DEUDA POR MOROSOS ES DE $ 4.695

3. Reparación del ascensor par: pagos recibidos 

Los propietarios han abonado Bs 2.996.073,95, equivalentes a US$ 3.391,53 (tasa de referencia Bs 883,40 por US$ del archivo). Frente a la meta de recaudación de US$ 3.500, se ha cubierto el 96,9% y faltan US$ 108,47. Han pagado 40 de 62 apartamentos; 22 no registran pago. 

NOTA IMPORTANTE :  día de ayer 28 de octubre se hizo el primer abono del presupuesto presentado por ASM vertical C.A. por Bs. 2.600.000 equivalentes a 2.925$ cabe destacar que a pesar de tener recaudados US$ 3.391.53  se llegó a un acuerdo con el contratista debido a que el condominio no tenía los fondos completos (debido al retardo en el pago de la cuota de octubre) para cancelar la nómina de la 2da quincena del mes (Vigiulancia, limpieza del edificio, limpieza de la basura los sábados y otros gastos como limpieza de tanque auxiliar y limpieza de alcantarillas). Debido a que el Edificio no cuenta con un fondo de contingencia (en divisas) que pueda soportar eventalidades como esta que informamos o cualquier reparación a la que haya que hacerle frente.,

domingo, 11 de octubre de 2026

 Unidos frente a la contingencia: Reflexiones a los interno de  nuestra comunidad y una mirada hacia el futuro

Apreciados vecinos:

 El día de ayer, 10 de octubre, nuestra ciudad y nuestras residencias sufrieron los embates de lluvias catastróficas. Lamentablemente, fuimos parte de esta contingencia cuando parte de la pantalla de protección —que retiene las aguas acumuladas en la Cota 905, situada justo encima de nuestro conjunto residencial— cedió y se desintegró, provocando un alud de barro que ingresó a nuestras instalaciones.

 Solidaridad y respuesta comunitaria

Como era de esperarse, nuestra comunidad se mantuvo a la expectativa y, posteriormente, los vecinos bajaron decididos a colaborar en la remoción de agua de los estacionamientos y otras áreas afectadas del edificio.

 

Agradecemos profundamente a Dios y, de manera muy especial, a los vecinos que hicieron posible la pronta presencia de varios directivos de la Alcaldía de Caracas, quienes procedieron a enviar maquinarias indispensables para despejar los accesos a nuestro conjunto. Seguimos a la espera de su valiosa ayuda para completar la remoción de escombros y otros materiales acumulados tras este evento climático extremo.

Un llamado a la integración y al trabajo en equipo

Este tipo de emergencias nos dejan una lección clara: somos una sola residencia y debemos deponer actitudes individuales. Hemos notado con preocupación que algunos vecinos aún no se integran, a pesar de ser parte directamente afectada. Es necesario que  afrontemos  los retos del presente y del futuro como una verdadera comunidad, haciendo de la recuperación de nuestro edificio una forma de vida.

 

 Balance de nuestros logros recientes

Creemos que es menester recordar todo lo que hemos venido alcanzando gracias al esfuerzo conjunto, todo ello sin contar con un fondo de contingencia efectivo a los hora de apelar a recursos, lo que nos ha mantenido  haciendo malabares con los números y los escasos fondos disponibles: Claro, la comunidad ha mostrado una actitud positiva frente a las contingencias que hemos tenido que enfrentar: los terremotos que A Dios gracias salimos indemnes, ascensores que no podíamos usar, sequías (hasta una semana sin agua) prendiendo los equipos apenas por media hora, Pero de uno a uno sorteamos los escollos que la vida nos pone por delante:

 

  • Ascensor Impar: Ya se logró recuperar y poner en funcionamiento. Aunque todavía corrigiendo algunas situaciones. Actualmente nos encontramos en pleno proceso de recolección para cubrir el costo del ascensor par, cuyo presupuesto y modernización y reparación ha sido debidamente informado y su proceso legal y ecónomico  están en marcha.

 

  • Infraestructura de gas y agua: Se aprobó el presupuesto (de 3 presentados e informados)  se optó por el presentado por el sr. Marcos Mendoza quien ya esta semana empezarán a reparar la caseta del gas, se han solucionado tuberías rotas y se mejoró sustancialmente el sistema auxiliar de agua en la zona de vigilancia.

 

  • Otros proyectos: Tenemos múltiples iniciativas en cartera orientadas a mejorar nuestra calidad de vida.

viernes, 18 de septiembre de 2026

 Anatomía de la convivencia: el peso invisible de gestionar una Junta de Condominio

Carlos M Ruiz P

 

Podría afirmarse sin temor a exagerar que una Junta de Condominio (JDC) opera como un gobierno en miniatura, heredando de forma inevitable su misma carga simbólica: el escrutinio implacable, la crítica constante y el descrédito sistemático. En el imaginario colectivo, la figura directiva está diseñada para el reproche. Si una gestión marcha con precisión, el silencio vecinal asume el acierto como un mero cumplimiento del deber; basta un solo tropiezo, sin embargo, para que se desate la censura generalizada.

 

Este fenómeno sociológico cotidiano arranca desde su propia génesis. Las JDC emergen de asambleas de propietarios frecuentemente vacías, donde la participación convoca a una minoría constante. En el momento crítico de la votación, una gran parte de los asistentes opta por la invisibilidad: las miradas se esquivan, los cuerpos se retraen y se blande el pretexto recurrente del tiempo agotado por las rutinas laborales. No obstante, esa misma ciudadanía pasiva suele transformarse  en una legión de críticos digitales a la primera incidencia estructural, listos para fustigar cualquier acción u omisión administrativa desde la comodidad de una pantalla.

 

Frente al teclado, muchas veces desde el anonimato deshumaniza; pero detrás de una JDC hay personas de carne y hueso que deciden sacrificar su tiempo libre y bienestar personal en pro del equilibrio comunitario. Resulta legítimo cuestionar el absurdo implícito en la desconfianza crónica: ¿concibe alguien razonablemente que un vecino asuma estas funciones con el designio deliberado de perjudicar al colectivo? Mientras la comunidad descansa, los directivos asumen emergencias intempestivas —desde la avería nocturna de una bomba hídrica hasta el rescate de personas atrapadas en los ascensores—.

 

La administración de un espacio habitado como el nuestro no es una ciencia exacta, sino un ejercicio dinámico expuesto al margen de error inherente a la vida misma. Quienes integran estos comités alientan las mismas expectativas de eficiencia que el resto de los copropietarios. Por ello, el servicio comunitario residencial se transforma con frecuencia en una labor de profunda ingratitud, donde el esfuerzo sostenido rara vez halla recompensa en el reconocimiento, quedando condenado a la lapidación pública ante el primer contratiempo.

 

Repensar la convivencia urbana exige alterar esta dinámica disfuncional. El verdadero progreso del modelo residencial radica en asumir las responsabilidades más elementales —como la puntualidad en el pago de las cuotas de mantenimiento— y transitar del ataque estéril a la propuesta constructiva. Es por eso y por mucho más que la mayoría de los integrantes de una comunidad eluden embarcarse en semejanza empresa que lo que le traerá son ingratitudes y desencuentros con buena parte de sus vecinos.  En una época de tensiones y penurias, la empatía y la altura de miras siguen siendo los cimientos más sólidos para sostener cualquier comunidad viable.