viernes, 18 de septiembre de 2026

 Anatomía de la convivencia: el peso invisible de gestionar una Junta de Condominio

Carlos M Ruiz P

 

Podría afirmarse sin temor a exagerar que una Junta de Condominio (JDC) opera como un gobierno en miniatura, heredando de forma inevitable su misma carga simbólica: el escrutinio implacable, la crítica constante y el descrédito sistemático. En el imaginario colectivo, la figura directiva está diseñada para el reproche. Si una gestión marcha con precisión, el silencio vecinal asume el acierto como un mero cumplimiento del deber; basta un solo tropiezo, sin embargo, para que se desate la censura generalizada.

 

Este fenómeno sociológico cotidiano arranca desde su propia génesis. Las JDC emergen de asambleas de propietarios frecuentemente vacías, donde la participación convoca a una minoría constante. En el momento crítico de la votación, una gran parte de los asistentes opta por la invisibilidad: las miradas se esquivan, los cuerpos se retraen y se blande el pretexto recurrente del tiempo agotado por las rutinas laborales. No obstante, esa misma ciudadanía pasiva suele transformarse  en una legión de críticos digitales a la primera incidencia estructural, listos para fustigar cualquier acción u omisión administrativa desde la comodidad de una pantalla.

 

Frente al teclado, muchas veces desde el anonimato deshumaniza; pero detrás de una JDC hay personas de carne y hueso que deciden sacrificar su tiempo libre y bienestar personal en pro del equilibrio comunitario. Resulta legítimo cuestionar el absurdo implícito en la desconfianza crónica: ¿concibe alguien razonablemente que un vecino asuma estas funciones con el designio deliberado de perjudicar al colectivo? Mientras la comunidad descansa, los directivos asumen emergencias intempestivas —desde la avería nocturna de una bomba hídrica hasta el rescate de personas atrapadas en los ascensores—.

 

La administración de un espacio habitado como el nuestro no es una ciencia exacta, sino un ejercicio dinámico expuesto al margen de error inherente a la vida misma. Quienes integran estos comités alientan las mismas expectativas de eficiencia que el resto de los copropietarios. Por ello, el servicio comunitario residencial se transforma con frecuencia en una labor de profunda ingratitud, donde el esfuerzo sostenido rara vez halla recompensa en el reconocimiento, quedando condenado a la lapidación pública ante el primer contratiempo.

 

Repensar la convivencia urbana exige alterar esta dinámica disfuncional. El verdadero progreso del modelo residencial radica en asumir las responsabilidades más elementales —como la puntualidad en el pago de las cuotas de mantenimiento— y transitar del ataque estéril a la propuesta constructiva. Es por eso y por mucho más que la mayoría de los integrantes de una comunidad eluden embarcarse en semejanza empresa que lo que le traerá son ingratitudes y desencuentros con buena parte de sus vecinos.  En una época de tensiones y penurias, la empatía y la altura de miras siguen siendo los cimientos más sólidos para sostener cualquier comunidad viable.

 

 

miércoles, 16 de septiembre de 2026

  

Pagar a tiempo también es administrar el condominio

Este es un mensaje importante a la comunidad del edificio el Clavel. La importancia de cancelar la cuota durante los primeros 15 días del mes

La administración de un edificio no comienza cuando llega una factura ni cuando aparece una reparación imprevista. Comienza mucho antes: con la disponibilidad oportuna de los recursos necesarios para atender las obligaciones ordinarias de la comunidad.

En Residencias El Clavel tenemos un modelo de administración que todos debemos conocer. Los recursos con los que cuenta el condominio provienen fundamentalmente de las cuotas que cancelamos los propietarios. No contamos actualmente con un fondo de contingencia suficientemente constituido que permita enfrentar con holgura los compromisos del edificio.

Por esa razón, el momento en que pagamos nuestra cuota tiene tanta importancia como el hecho mismo de pagarla.

¿Por qué es tan importante la primera quincena?

Durante los primeros días de cada mes la administración debe hacer frente a una serie de compromisos que no pueden esperar.  Entre ellos se encuentran fundamentalmente los pagos correspondientes al personal que presta servicios al edificio, incluyendo limpieza interna y externa, vigilancia y otras labores necesarias para el funcionamiento cotidiano de nuestras áreas comunes. A estos compromisos se agregan los insumos necesarios para que esas labores puedan realizarse: materiales de limpieza, artículos de mantenimiento, productos eléctricos y otros gastos ordinarios. Por ello, cuando una parte importante de las cuotas ingresa durante los primeros quince días, la Junta de Condominio dispone de una holgura financiera que le permite atender esos compromisos sin recurrir a soluciones de emergencia.

En cambio, cuando los pagos se concentran hacia finales de mes, la administración puede encontrarse en una situación paradójica: el condominio tiene ingresos previstos, pero no dispone oportunamente del efectivo para cumplir sus obligaciones inmediatas.

Ese detalle es fundamental. No se trata solamente de cuánto dinero entra al condominio durante el mes. También importa cuándo entra.

La situación al 16 de septiembre

El reporte de cobranza correspondiente al 16 de septiembre de 2026 nos ofrece una fotografía que merece la atención de todos. De acuerdo con la información disponible, 23 apartamentos aparecen con cero recibos pendientes, mientras que otros propietarios mantienen uno o más recibos por cancelar. El dato que particularmente debe llamarnos a la reflexión es el Índice de Solvencia, que la JDC ha definido como el porcentaje de apartamentos que tienen entre cero y tres recibos pendientes. Actualmente este indicador se encuentra en: 85,48 % Habitualmente este índice se ha situado alrededor del 88 %. La diferencia puede parecer pequeña expresada en términos porcentuales, pero desde el punto de vista de la administración de un edificio de 62 apartamentos representa varios propietarios que han pasado a acumular una situación de atraso mayor.

Y hay otro elemento que debemos considerar: estamos hablando del 16 de septiembre, es decir, cuando todavía estamos dentro de la primera mitad del mes. Por eso consideramos oportuno hacer este llamado.

Pagar durante los primeros 15 días beneficia a todos

La JDC realiza mensualmente una planificación de los gastos del edificio. Para elaborar el presupuesto del mes siguiente se toman en consideración los compromisos conocidos y las previsiones de ingresos. Pero existe una condición indispensable para que esa planificación funcione adecuadamente:

que una parte importante de los propietarios cumpla oportunamente con el pago de su cuota.

Nuestra planificación parte de una expectativa razonable: que aproximadamente la mitad de los apartamentos pueda cancelar durante los primeros quince días. Cuando ese flujo se produce, la administración cuenta con una base financiera que permite afrontar los compromisos iniciales del mes y continuar atendiendo los gastos ordinarios. Cuando no ocurre, el margen disponible se reduce considerablemente. Y esto tiene una consecuencia que nos afecta a todos:

se hace más difícil avanzar en las obras y proyectos que el edificio necesita.

El problema no es solamente la morosidad

A veces pensamos que el problema financiero de un condominio se limita a quienes tienen varios recibos pendientes. No es exactamente así. En una comunidad que funciona fundamentalmente con los ingresos del mes, la oportunidad del pago es un elemento financiero de primera importancia.

Un propietario que paga su cuota dentro del período establecido contribuye a que la comunidad pueda:

  • pagar oportunamente al personal;
  • adquirir los materiales e insumos necesarios;
  • atender reparaciones;
  • cumplir los compromisos ordinarios;
  • mantener los servicios funcionando;
  • y disponer de algún margen para avanzar en proyectos.

Por el contrario, cuando los pagos se retrasan, la Junta debe concentrar una mayor parte de sus esfuerzos en resolver las necesidades inmediatas. Esto puede producir un efecto que todos queremos evitar:

el dinero destinado a mejorar el edificio termina siendo absorbido por las necesidades ordinarias y urgentes.

¿Qué ocurre con nuestros proyectos?

La actual Junta de Condominio ha venido trabajando en diferentes proyectos de recuperación y mantenimiento del edificio. Pero debemos ser claros con la comunidad:

los proyectos no se financian con recursos imaginarios.

Cada reparación, cada mejora y cada recuperación de un área común requiere recursos. En nuestra situación actual, donde todavía no contamos con un fondo de contingencia suficientemente constituido, la capacidad para ejecutar proyectos depende en buena medida de que la comunidad mantenga un flujo regular de pagos. Por eso, pagar oportunamente no es solamente cumplir con una obligación individual; es contribuir directamente con la capacidad financiera de todo el edificio.

Una invitación, no una recriminación

Desde la Junta de Condominio queremos hacer este llamado en términos constructivos. Sabemos que cada familia tiene sus propias circunstancias económicas y que pueden existir situaciones particulares que dificulten temporalmente el cumplimiento de la cuota. Precisamente por eso es importante mantener una comunicación abierta. Pero para quienes tienen la posibilidad de hacerlo, nuestra invitación es muy concreta:

Procuremos cancelar la cuota de condominio dentro de los primeros quince días de cada mes.

Si todos aquellos que tienen capacidad de pago lo hacen oportunamente, el beneficio no es para una persona determinada. Es para los 62 apartamentos.

¿Qué estamos haciendo desde la JDC?

La Junta también debe asumir su responsabilidad.

Por esa razón hemos venido implementando mecanismos de información y seguimiento de la cobranza. Entre ellos:

1. Publicación periódica del estado de la cobranza.
La comunidad puede conocer la evolución general de los pagos.

2. Actualización frecuente.
El reporte se publica cada dos días para que exista información actualizada sobre el comportamiento de la cobranza.

3. Comunicación privada con quienes mantienen atrasos.
Los propietarios que acumulan más de dos recibos reciben recordatorios directamente, procurando que la gestión sea respetuosa y personalizada.

4. Seguimiento de la evolución de la cartera.
No solamente interesa conocer cuánto se debe, sino también observar si el número de cuentas atrasadas aumenta o disminuye.

5. Planificación presupuestaria.
Los gastos del mes siguiente se proyectan tomando en consideración las necesidades conocidas y los ingresos previsibles.

6. AL final de mes se publican uno a uno los soportes y los vouchers de pago de cada gasto cumpliendo de esta forma la transparencia en lo que se gasta

 

Pero necesitamos una estrategia adicional: prevenir la morosidad

La experiencia nos indica que es mucho más sencillo resolver un atraso de un recibo que enfrentar una deuda acumulada durante varios meses. Por eso proponemos avanzar hacia una política de cobranza preventiva. Esto significa que el propietario no debería recibir una comunicación solamente cuando ya acumula varios recibos.

Podemos establecer, por ejemplo:

Antes del vencimiento

Un recordatorio general de pago.

Durante los primeros 15 días

Una comunicación destacando la importancia del pago oportuno para el funcionamiento del edificio.

Después del vencimiento

Un aviso individual al propietario que todavía tenga pendiente su cuota.

Al acumular dos recibos

Una comunicación privada de seguimiento.

Al alcanzar tres o más recibos

Una gestión personalizada para conocer la situación y buscar una solución.

La finalidad no es perseguir al propietario.

La finalidad es evitar que una deuda pequeña termine convirtiéndose en un problema financiero mucho mayor para el propietario y para la comunidad.

La información también es una herramienta de administración

Queremos aprovechar esta oportunidad para recordar algo que consideramos importante.

El chat de WhatsApp es fundamental para los avisos puntuales: cortes de servicios, recordatorios, comunicaciones urgentes, fechas y asuntos que requieren una respuesta rápida. Pero no todo puede explicarse adecuadamente en un mensaje de WhatsApp.

Por eso hemos escogido nuestro blog como espacio para desarrollar los temas que requieren mayor explicación, análisis y contexto.

En Residencias El Clavel la comunidad puede encontrar las comunicaciones más extensas de la JDC, explicaciones sobre nuestra gestión, proyectos, administración, convivencia y otros asuntos de interés colectivo.

Les invitamos a consultar periódicamente el blog.

La información es parte fundamental de una buena administración.

Un pequeño esfuerzo individual produce un resultado colectivo

Si cada propietario que está en capacidad de pagar lo hace oportunamente, el efecto acumulado puede ser importante. No necesitamos que todos paguen el mismo día. Necesitamos algo mucho más sencillo:

que cada propietario procure cumplir dentro del período establecido.

Eso permite que la JDC tenga mayor previsibilidad financiera y pueda tomar decisiones con mayor seguridad.

Una comunidad financieramente ordenada tiene mejores posibilidades de mantener sus servicios, atender sus obligaciones y recuperar progresivamente aquellas áreas del edificio que durante años han recibido poca atención.

Nuestro llamado a la comunidad

Al 16 de septiembre el Índice de Solvencia se encuentra en 85,48 %, por debajo del nivel que habitualmente hemos observado, cercano al 88 %.

No debemos esperar a que esta tendencia se profundice.

Por ello, desde la Junta de Condominio hacemos un llamado respetuoso a todos los propietarios:

Si aún no ha cancelado su cuota correspondiente al mes, hágalo dentro de sus posibilidades durante esta primera quincena.

Y a quienes se encuentran al día, nuestro reconocimiento.

Su puntualidad también contribuye a que Residencias El Clavel pueda funcionar mejor.

La recuperación de nuestro edificio no depende exclusivamente de la Junta de Condominio.

Es una tarea de todos.

Pagar oportunamente es una de las formas más sencillas y concretas de contribuir.

Residencias El Clavel

Junta de Condominio

Información, transparencia y participación para la recuperación de nuestra comunidad.



jueves, 3 de septiembre de 2026

Un llamado a la reflexión: actuemos como una comunidad inteligente

 En una comunidad de propietarios, no siempre las cosas ocurren con la rapidez que todos quisiéramos. Y cuando se trata de un edificio que recibimos con importantes problemas de mantenimiento, debemos entender que recuperar progresivamente sus condiciones requiere tiempo, organización, recursos y, sobre todo, la colaboración de todos.

Los Ascensores

Uno de los problemas más importantes que estamos enfrentando son nuestros ascensores. Actualmente se trabaja para recuperar el ascensor impar, mientras que el ascensor par ha recibido una reparación provisional que permite que la comunidad pueda utilizarlo mientras avanzan los trabajos. Por razones de seguridad, su uso está limitado y debe permanecer apagado durante las noches.

Es comprensible que todos queramos contar cuanto antes con dos ascensores funcionando normalmente. Sin embargo, debemos entender que una reparación técnica no siempre puede ejecutarse simplemente porque lo deseemos. Hay procedimientos, repuestos, diagnósticos y trabajos especializados que deben cumplirse para garantizar que el resultado sea seguro y duradero.

Por eso, hacemos un llamado a la reflexión.

Una comunidad inteligente no se construye a partir de la presión, los reclamos constantes o las confrontaciones, sino de la comprensión de las circunstancias y de la disposición de todos para colaborar.

La Junta de Condominio no es una empresa contratista ni puede sustituir el conocimiento y el trabajo de los técnicos. Su responsabilidad es gestionar, supervisar, informar y procurar que los recursos de la comunidad sean utilizados de la mejor manera posible.

Los Recursos no aparecen de la nada..

También debemos comprender que el hecho de que una reparación todavía no esté terminada no significa que el esfuerzo no se esté realizando. Al contrario, estamos avanzando paso a paso en la recuperación de un edificio que durante mucho tiempo acumuló necesidades que ahora debemos atender.

Los recursos para esas reparaciones tampoco aparecen por sí solos. Si queremos recuperar nuestros ascensores, nuestras áreas comunes y nuestras instalaciones, necesitamos que todos cumplamos con nuestras obligaciones económicas con el condominio. No podemos exigir soluciones si al mismo tiempo debilitamos los recursos necesarios para ejecutarlas.

Y….

Finalmente, recordemos algo fundamental: detrás de cada gestión hay vecinos que están dedicando tiempo y esfuerzo a resolver problemas que nos afectan a todos.

Podemos estar en desacuerdo, podemos formular críticas y podemos exigir información. Eso forma parte de una comunidad sana. Pero hagámoslo siempre con respeto, serenidad y sentido de responsabilidad.

Seamos una comunidad inteligente: comprendamos las eventualidades, apoyemos las soluciones y permitamos que quienes están trabajando puedan hacerlo.

 

El beneficio será para todos.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

 

INFORME FINANCIERO – JULIO 2026

Recaudación, gestión de recursos y avances en la recuperación de nuestras áreas comunes

1. Un mes de avances y resultados

Durante el mes de julio, la gestión financiera del condominio continuó orientándose hacia un objetivo fundamental: convertir los aportes de los propietarios en mantenimiento, recuperación y mejoras concretas para nuestra comunidad.

Los resultados de la recaudación muestran una respuesta importante por parte de los propietarios que vienen cumpliendo con sus obligaciones. Durante el mes se registraron 130 recibos de pago, alcanzándose una recaudación total de:

US$ 5.374,91

Esta cifra representa recursos que permiten mantener en funcionamiento los servicios esenciales y, al mismo tiempo, avanzar progresivamente en trabajos que durante mucho tiempo no habían podido ser atendidos.

Más allá de la cifra recaudada, lo importante es que el dinero que ingresa está comenzando a traducirse en obras y recuperación de espacios que todos podemos apreciar.

 Si observamos el gráfico vemos que 42 aptos cancelaron su condominio y 13 quedaron entre 1  y dos recibos lo cual se traduce en una solvencia alta cercana al 90%. El problema de los aptos que no pagan sigue siendo un problema, pero ya se han establecido conversaciones y en algunos casos convenios de pago para solventar su situación

2. La cobranza se está convirtiendo en obras

Una administración financiera responsable no consiste únicamente en recaudar, sino en utilizar adecuadamente los recursos disponibles y convertirlos en resultados visibles para los propietarios.

En este sentido, durante este período se ha continuado avanzando en diferentes frentes de trabajo.

Ascensores: recuperación de un servicio fundamental

Uno de los proyectos de mayor importancia es la recuperación de los ascensores.

El ascensor impar se encuentra prácticamente concluido, lo que constituye un avance especialmente significativo para una comunidad ubicada en una edificación de gran altura.

Concluida esta etapa, se dará inicio a los trabajos correspondientes al ascensor par, manteniendo así una estrategia progresiva de recuperación del sistema de transporte vertical del edificio.

Estos trabajos representan una inversión importante y requieren disciplina financiera, planificación y continuidad en la recaudación.


3. Recuperación de espacios que durante años no habían recibido atención

Uno de los aspectos más positivos de la gestión actual es que los recursos no se están destinando exclusivamente a resolver las necesidades más visibles.

También se está comenzando a intervenir áreas comunes que durante muchos años habían quedado relegadas.

Entre ellas se encuentran:

·        Fosas de los ascensores, sometidas a labores de recuperación y limpieza.

·        Cuarto de basura, incorporado a las labores de recuperación y acondicionamiento.

·        Paredes y escaleras, con trabajos de limpieza profunda.

·        Sectores comprendidos desde el piso 7 hasta los sótanos, que presentaban acumulación de suciedad y requerían una intervención más profunda.

·        Iluminación de sótanos y pisos, mejorando las condiciones de visibilidad y seguridad.

·        Lobby, como uno de los espacios de mayor tránsito y primera imagen que reciben residentes y visitantes.

Estas actuaciones pueden parecer menores si se observan individualmente, pero en conjunto representan un proceso de recuperación progresiva de la edificación.


4. El valor de recuperar lo que estaba olvidado

Durante mucho tiempo, las limitaciones financieras obligaron a concentrar los recursos en mantener funcionando los servicios indispensables.

Hoy, gracias al esfuerzo de los propietarios que cumplen con sus pagos y a una administración orientada a priorizar necesidades, es posible comenzar a dar un paso adicional:

no solamente mantener lo que tenemos, sino comenzar a recuperar aquello que se había deteriorado o dejado de atender.

La limpieza profunda de áreas comunes, la recuperación de espacios técnicos, la mejora de la iluminación y los trabajos en los ascensores forman parte de un mismo propósito: recuperar progresivamente las condiciones de nuestra residencia.


5. La recaudación de julio en cifras

Concepto

Resultado

Recibos registrados

130

Unidades con pagos registrados

21

Recaudación del mes

US$ 5.374,91

Promedio recaudado por recibo

US$ 41,35

La cantidad de recibos procesados evidencia además que la recaudación no depende exclusivamente de unos pocos pagos aislados, sino de un flujo constante de operaciones durante el mes.

Esto permite a la administración planificar mejor los gastos y avanzar progresivamente en los proyectos prioritarios.


6. Un esfuerzo que comienza a dar resultados

Los resultados financieros de julio deben evaluarse conjuntamente con los avances físicos que se están produciendo en el edificio.

Cada pago realizado contribuye a sostener los servicios esenciales y, en la medida en que se mantiene la capacidad de recaudación, permite continuar financiando proyectos como:

✓ Recuperación del ascensor impar.
✓ Próximo inicio de los trabajos del ascensor par.
✓ Recuperación y limpieza de las fosas de los ascensores.
✓ Recuperación del cuarto de basura.
✓ Limpieza profunda de paredes y escaleras.
✓ Recuperación de áreas desde el piso 7 hasta los sótanos.
✓ Mejoramiento de la iluminación de pisos y sótanos.
✓ Recuperación y acondicionamiento del lobby.


CONCLUSIÓN

Julio deja un balance positivo desde el punto de vista de la gestión financiera.

La recaudación alcanzó US$5.374,91, respaldada por 130 recibos registrados, y estos recursos están permitiendo sostener los servicios y, fundamentalmente, avanzar en la recuperación física de nuestra residencia.

El resultado más importante no es solamente cuánto se recaudó, sino qué se está haciendo con lo recaudado.

La recuperación del primer ascensor, el próximo comienzo de los trabajos en el segundo, la limpieza profunda y la atención de espacios que durante años no habían recibido mantenimiento son señales concretas de que, con organización, participación y cumplimiento, sí es posible recuperar progresivamente nuestro patrimonio común.

El reto es mantener este ritmo.

Cada pago cuenta. Cada aporte se transforma en mantenimiento, seguridad, recuperación y calidad 

sábado, 29 de agosto de 2026

                                   EL EDIFICIO QUE SOMOS

El sentido de pertenencia como un modo de vida

Carlos M. Ruiz P.

Un edificio es, ante todo, un acuerdo. Detrás de cada pared compartida, cada pasillo y cada ascensor, hay sesenta y dos hogares que decidieron -sin haberlo planeado del todo- construir su vida cotidiana muy cerca los unos de los otros. Vivir en comunidad es una de las formas más antiguas de convivencia humana, y también una de las más exigentes: nos obliga a recordar, todos los días, que nuestras decisiones individuales tienen un eco en la vida del vecino.

Residencias El Clavel es, en ese sentido, mucho más que una dirección. Es el lugar donde alrededor de ciento cincuenta personas construyen su cotidianidad: niños que juegan, adultos que trabajan, personas mayores que descansan, familias que celebran y también que atraviesan momentos difíciles. Ese entramado de vidas merece ser cuidado con la misma dedicación co n la que cada quien cuida su propio hogar.

El edificio que compartimos

El sentido de pertenencia no nace por decreto ni se impone desde una junta directiva: se construye entre todos, día a día, con gestos pequeños y sostenidos. Pertenecer a El Clavel significa reconocer que las áreas comunes no son ajenas ni de nadie en particular, sino de todos a la vez; que el estado del edificio -su limpieza, su seguridad, su tranquilidad- es responsabilidad compartida y no una tarea que unos pocos deben resolver por el resto.

Cuando cada residente asume que este es su edificio y no simplemente el lugar donde paga un alquiler o una cuota, cambia la manera de habitarlo. Se cuida lo que se ama, y se ama aquello con lo que nos sentimos identificados. Fortalecer ese vínculo es, quizás, la tarea más importante que tenemos por delante como comunidad.

Las normas como lenguaje común

Toda convivencia armoniosa necesita reglas claras, y sobre todo, necesita que esas reglas se respeten. Las normas de condominio no son un capricho administrativo ni una limitación a la libertad de nadie: son el lenguaje común que nos permite entendernos sin que cada desacuerdo se convierta en un conflicto. Cuando las normas se cumplen, la convivencia deja de depender del carácter o la paciencia de cada quien, y pasa a apoyarse en algo más firme y más justo: el acuerdo colectivo.

Apegarnos a las normas no es un gesto de sumisión, sino de respeto mutuo. Es la manera más sencilla de decirle al vecino: “reconozco que tus derechos importan tanto como los míos, y estoy dispuesto a poner límites a mi propia comodidad cuando eso beneficia a la comunidad entera”.

La puntualidad, un acto de respeto

Pocas cosas hablan tan claro del compromiso con la comunidad como la puntualidad en el pago del condominio. Cada cuota cubre gastos reales: el mantenimiento de las áreas comunes, los servicios que todos disfrutamos, la seguridad que nos protege a diario. Cuando alguien paga a tiempo, no solo cumple con una obligación: sostiene, con su aporte, el bienestar de ciento cincuenta personas que dependen de que las cuentas del edificio funcionen con normalidad. En este sentido pagar puntualmente es también un acto de justicia hacia quienes sí lo hacen mes a mes, muchas veces haciendo ajustes en su propia economía para no atrasarse. La comunidad  ha demostrado ya que sabe responder: la mayoría de los hogares cumple, y quienes enfrentan dificultades han encontrado en los acuerdos y convenios una vía honesta para ponerse al día. Ese camino -el del diálogo y el compromiso, en lugar del silencio o la evasión- es el que debe seguir fortaleciéndose.

Colaborar es construir

Ninguna comunidad prospera solo con normas y pagos al día; necesita, además, la disposición genuina a colaborar. Colaborar es participar en las conversaciones que nos incumben a todos, informarse antes de opinar, ofrecer soluciones en lugar de únicamente señalar problemas, y reconocer el esfuerzo de quienes dedican su tiempo a gestionar los asuntos comunes. La colaboración no exige heroísmo: basta con la disposición a sumar, a escuchar y a construir en conjunto. Por eso nuestro chat es nuestra forma de comunicarnos, dado que los avatares de l vida nos restringe la conversación cara a cara, el respeto a las opiniones, su mesura debe ser un objetivo a la hora de comunicarnos mediante este medio; el respeto siempre debe privar a la hora de comunicarnos eso es convivencia y sentido de pertenencia.

Una comunidad que colabora es una comunidad que se cuida. Y cuidarse mutuamente, en última instancia, es el propósito último de vivir juntos: no basta con habitar el mismo espacio, hay que habitarlo con generosidad.

Lo que nos une

Más allá de las diferencias que puedan surgir y que son naturales en cualquier comunidad humana, todos en El Clavel queremos lo mismo: un lugar seguro, limpio, tranquilo y armonioso para volver cada día. Ese deseo compartido es el punto de partida más sólido que tenemos. No necesitamos estar de acuerdo en todo para cuidar juntos lo que nos pertenece a todos.

El Clavel no lo construyen únicamente quienes hoy asumen la responsabilidad de gestionarlo, sino cada uno de los residentes que decide, con sus actos cotidianos, ser parte activa de esta comunidad: pagando a tiempo, respetando las normas, colaborando y hablando con respeto. Ese es, en el fondo, el edificio que queremos ser: uno donde el sentido de pertenencia, el respeto y la colaboración no sean la excepción, sino la forma natural de vivir juntos.

 

 INFORME DE GESTIÓN DE COBRANZA

JULIO 2026

Residencias El Clavel — Caracas
Corte de información: 29/08/2026

1. Resumen ejecutivo

El listado suministrado corresponde a 62 apartamentos y reporta 133 recibos pendientes, equivalentes a una cartera de $5,643.85 y Bs. 4,245,602.06. El dato más favorable es que 39 apartamentos no presentan recibos pendientes. El reto principal está concentrado en un grupo reducido de cuentas con varios períodos acumulados.

2. Indicadores principales

Indicador

Resultado

Lectura

Apartamentos analizados

62

Universo de la comunidad

Recibos pendientes

133

Cartera acumulada reportada

Saldo total

$5,643.85

Monto pendiente reportado en dólares

Equivalente reportado

Bs. 4,245,602.06

Monto expresado en bolívares

Sin recibos pendientes

39 (62,90%)

Indicador favorable

1–3 recibos

16 (25,81%)

Cartera de atención temprana

4 o más recibos

7 (11,29%)

Cartera crítica

3. Distribución de la morosidad


La estructura muestra que la mayor parte de los apartamentos no presenta atraso. Sin embargo, los casos de 4 o más recibos requieren una estrategia individualizada, porque concentran la morosidad de mayor antigüedad y probablemente una parte significativa del riesgo de incobrabilidad. Sin embargo la JDC está logrando que los apartamentos con alto índice de morosidad sean susceptibles de convenios. En este sentidos  ya hay conversaciones y algunos resutados, ya se ha logrado que aptos que debían alto número hayan  cancelado y han dejado su deuda en cantidades manejables. Ya hay acuerdos en marcha para la resolución de este problema y poder comenzar la creación del Fondo de COntingencia ..Materia pendiente para los próximos meses una vez resueltas algunas contingencias que se deben atender  

4. Concentración de los saldos

Los cinco mayores saldos suman $4,241.05, mientras que los diez mayores alcanzan $5,181.54. Esta concentración justifica priorizar inicialmente la gestión personalizada de las cuentas de mayor cuantía y antigüedad, sin descuidar los atrasos recientes. 

5. Perfil general de la cartera

La cartera debe gestionarse por segmentos. Los propietarios con uno o dos recibos representan una oportunidad de prevención: una comunicación temprana puede impedir que la deuda se convierta en una morosidad estructural. Los casos de cuatro o más recibos necesitan contacto directo, conciliación del saldo y, cuando proceda, un convenio formal de pago. Hay que concientizar a los propietarios que no acostumbran cancelar dentro de los primeros 15 días, que su pago está anclado al Dólar del día y el sistema actualiza a diario el montop de su condominio. Asi que lo más adecuado es cancelar al emitir el condominio, así le da más radio de acción a los administradores para poder ejecutar los pagos al día 

6. Recomendaciones para incrementar la cobranza

Segmentar la cartera: Clasificar cada cuenta como al día, 1 recibo, 2–3 recibos y 4 o más recibos. Registrar antigüedad, saldo y último contacto.

Cobranza preventiva: Enviar recordatorio antes del vencimiento y un segundo aviso pocos días después. El objetivo es impedir que la deuda reciente se acumule.

Gestión personalizada: Contactar individualmente a los siete casos de 4 o más recibos. Antes de negociar, conciliar el estado de cuenta y entregar al propietario el detalle de la deuda.

Convenios de pago: Cuando exista voluntad de pago, formalizar acuerdos con cuota inicial, cronograma, fechas y obligación de mantenerse al día con el recibo corriente.

Seguimiento mensual: Registrar cada promesa, abono y saldo restante en una hoja de control. Una deuda sin seguimiento tiende a permanecer estática.

Transparencia: Presentar mensualmente a la comunidad indicadores agregados de cartera, recuperación y evolución, sin divulgar públicamente datos personales innecesarios.

Destino visible de los recursos: Mostrar cómo los recursos recuperados permiten atender mantenimiento, reparaciones y fondos aprobados. La percepción de resultados favorece la cultura de pago.

Metas: Establecer metas de reducción de cuentas críticas y de recuperación mensual, comparando cada cierre con el mes anterior.

7. Plan de cobranza de 90 días

Etapa

Plazo

Acción

Indicador

Depuración

1–15 días

Conciliar los 62 estados de cuenta y validar saldos.

100% conciliado

Cobranza crítica

1–30 días

Contactar los 7 casos con 4 o más recibos.

7 casos gestionados

Convenios

15–45 días

Formalizar acuerdos y registrar abonos.

Acuerdos documentados

Prevención

Mensual

Recordatorios y seguimiento de atrasos recientes.

Menos cuentas nuevas

Evaluación

60–90 días

Comparar saldo y número de morosos contra el corte inicial.

Reducción medible

Existe una inconsistencia que debe corregirse antes de presentar el cuadro como estadística oficial. Las categorías de 0, 1, 2, 3 y 4 o más recibos suman 62 apartamentos. Pero la categoría de “morosidad (3 o más)” indica 7 apartamentos, cu

9. Conclusión gerencial

La gestión de cobranza presenta una base favorable: 39 de los 62 apartamentos no registran recibos pendientes. La prioridad debe ser evitar que los atrasos recientes evolucionen hacia morosidad crónica y concentrar una gestión personalizada en los siete casos de cuatro o más recibos. La cobranza debe convertirse en un proceso permanente, medible y documentado, apoyado por información clara, comunicación respetuosa y acuerdos de pago cuando resulten convenientes para la comunidad.

El objetivo no debe ser solamente aumentar la recaudación de un mes, sino construir una cartera sana que permita a la comunidad recuperar liquidez y destinar recursos a mantenimiento, reparaciones y reservas. Justo en eso es que se ha concentrado los esfuerzos de la JDC en tratar de recuperar ese dinero a los fines de mantener una reserva razonable y a la vez trabajar en mecanismos que permitan que ese dinero se convierta en una moneda estable mediantte la comrpra de divisas