Unidos frente a la contingencia: Reflexiones a los interno de nuestra comunidad y una mirada hacia el futuro
Apreciados vecinos:
El día de ayer, 10 de octubre, nuestra ciudad y nuestras residencias sufrieron los embates de lluvias catastróficas. Lamentablemente, fuimos parte de esta contingencia cuando parte de la pantalla de protección —que retiene las aguas acumuladas en la Cota 905, situada justo encima de nuestro conjunto residencial— cedió y se desintegró, provocando un alud de barro que ingresó a nuestras instalaciones.
Solidaridad y respuesta comunitaria
Como era de
esperarse, nuestra comunidad se mantuvo a la expectativa y, posteriormente, los
vecinos bajaron decididos a colaborar en la remoción de agua de los
estacionamientos y otras áreas afectadas del edificio.
Agradecemos
profundamente a Dios y, de manera muy especial, a los vecinos que hicieron
posible la pronta presencia de varios directivos de la Alcaldía de Caracas,
quienes procedieron a enviar maquinarias indispensables para despejar los
accesos a nuestro conjunto. Seguimos a la espera de su valiosa ayuda para
completar la remoción de escombros y otros materiales acumulados tras este
evento climático extremo.
Un
llamado a la integración y al trabajo en equipo
Este tipo de
emergencias nos dejan una lección clara: somos una sola residencia y debemos
deponer actitudes individuales. Hemos notado con preocupación que algunos
vecinos aún no se integran, a pesar de ser parte directamente afectada. Es
necesario que afrontemos los retos del presente y del futuro como una
verdadera comunidad, haciendo de la recuperación de nuestro edificio una forma
de vida.
Balance de nuestros logros recientes
Creemos que
es menester recordar todo lo que hemos venido alcanzando gracias al esfuerzo
conjunto, todo ello sin contar con un fondo de contingencia efectivo a los
hora de apelar a recursos, lo que nos ha mantenido haciendo malabares con los números y los
escasos fondos disponibles: Claro, la comunidad ha mostrado una actitud positiva
frente a las contingencias que hemos tenido que enfrentar: los terremotos que A
Dios gracias salimos indemnes, ascensores que no podíamos usar, sequías (hasta
una semana sin agua) prendiendo los equipos apenas por media hora, Pero de uno
a uno sorteamos los escollos que la vida nos pone por delante:
- Ascensor Impar: Ya se logró recuperar y poner
en funcionamiento. Aunque todavía corrigiendo algunas situaciones. Actualmente
nos encontramos en pleno proceso de recolección para cubrir el costo del ascensor
par, cuyo presupuesto y modernización y reparación ha sido debidamente
informado y su proceso legal y ecónomico están en marcha.
- Infraestructura de gas y agua: Se aprobó el presupuesto (de 3
presentados e informados) se optó
por el presentado por el sr. Marcos Mendoza quien ya esta semana empezarán
a reparar la caseta del gas, se han solucionado tuberías rotas y se mejoró
sustancialmente el sistema auxiliar de agua en la zona de vigilancia.
- Otros proyectos: Tenemos múltiples iniciativas
en cartera orientadas a mejorar nuestra calidad de vida.